Armonía: progresiones de acordes y cadencias
Los acordes de una canción no se eligen al azar. Unos suenan a casa, otros a salir de casa y otros a volver. La armonía es el arte de poner los acordes en un orden que cuente un pequeño viaje. Aquí aprenderás a numerar los acordes, a sentir su función y a oír cómo puede terminar una frase.
En esta lección

Numerar los acordes con números romanos
En la lección de los acordes viste que cada tonalidad mayor tiene una familia de siete acordes, numerados del I al VII. Un número en mayúscula indica un acorde mayor, uno en minúscula un acorde menor, y un circulito (°) un acorde disminuido: I ii iii IV V vi vii°.
Los números son útiles porque no dependen de la tonalidad en la que estés. I – IV – V – I es C, F, G, C en C mayor, y G, C, D, G en G mayor. Los músicos pueden decir «uno, cuatro, cinco, uno» y todos saben qué tocar, en cualquier tonalidad. Escucha: el mismo viaje, empezando desde dos notas distintas.
- I · CC E G
Acorde mayor
- ii · DmD F A
Acorde menor
- iii · EmE G B
Acorde menor
- IV · FF A C
Acorde mayor
- V · GG B D
Acorde mayor
- vi · AmA C E
Acorde menor
- vii° · BdimB D F
Acorde disminuido
- C, F, G, C.
- G, C, D, G: el mismo viaje, un poco más agudo.
Tres funciones: casa, salir y volver
Los acordes de una tonalidad tienen funciones, un poco como las habitaciones de una casa. El acorde I es la tónica: es la casa, donde todo se siente tranquilo. El acorde IV es la subdominante: se siente como salir por la puerta. El acorde V es la dominante: se siente como ir de camino de vuelta, con ganas de llegar a casa.
Otros acordes pueden hacer las mismas funciones. El ii a menudo ocupa el lugar del IV, porque comparten dos notas. El vi puede sustituir al I, y el vii° se comporta mucho como el V. El iii queda en algún punto intermedio. Así, un viaje muy común es casa → salir → volver → casa: I – IV – V – I, o I – ii – V – I.
- C – F – G – C: casa, salir, volver, casa.
- C – Dm – G – C: el ii hace la misma función que el IV.
Cadencias: cómo termina una frase
Una cadencia es el final de una frase musical, como una coma o un punto en una oración. Escucha el mismo comienzo terminar de cuatro maneras distintas.
Una cadencia perfecta va de V a I, con la melodía llegando a la nota de casa: un punto final. Una cadencia plagal va de IV a I. Es más suave y también se llama cadencia del amén, porque en los himnos a menudo se canta «A-mén» con ella. Una semicadencia se detiene en V: suena como una coma, o como una pregunta que espera respuesta. Una cadencia rota (también llamada cadencia engañosa) te prepara para volver a casa con V y luego llega a vi: una pequeña sorpresa. En el primer y el último ejemplo la melodía es exactamente la misma; solo cambia el acorde de abajo.
- Un punto final: estamos en casa.
- Un final suave de «Amén».
- Una coma: quiere seguir.
- La misma melodía que la perfecta, pero el acorde dice «todavía no».
Pruébalo: toca la semicadencia y luego tararea la nota que esperas después. La mayoría de la gente tararea la nota de casa.
Progresiones que oirás en todas partes
I – IV – V – I es uno de los viajes más básicos de todos, y aparece en canciones populares, himnos y música clásica. I – V – vi – IV (C, G, Am, F en C mayor) se usa en muchísimas canciones pop. En el jazz, ii – V – I está por todas partes: con acordes de séptima es Dm7, G7, Cmaj7. Escucha qué suave se desliza: cada acorde se mueve solo un paso hacia el siguiente.
Algunas progresiones son tan famosas que dan forma a una canción entera. El blues de 12 compases usa solo I, IV y V; puedes oírlo en la lección de la forma de la canción. Elige una tonalidad abajo y prueba las progresiones en otras tonalidades.
- Una progresión pop muy común
I – V – vi – IV
C – G – Am – F
- Los mismos acordes en otro orden
vi – IV – I – V
Am – F – C – G
- Salir de casa y volver a casa
I – IV – V – I
C – F – G – C
- C, G, Am, F: una favorita del pop.
- Dm7, G7, Cmaj7: el camino a casa del jazz.
En tonalidad menor, el V suele volverse mayor
En A menor, los acordes construidos solo con la escala menor natural dan un v menor: E menor (E G B). Funciona, pero no tira con mucha fuerza hacia casa.
Por eso los músicos suelen subir un semitono la séptima nota de la escala, de G a G♯. Es la escala menor armónica de la lección de las escalas. Ahora el acorde v se convierte en un V mayor (E G♯ B), y G♯ queda justo un semitono por debajo de la nota de casa, A, apoyándose en ella. Escucha la diferencia: el V mayor suena como si de verdad quisiera volver a casa.
- v menor: una vuelta a casa suave.
- V mayor con G♯: un tirón fuerte hacia casa.
Tu turno: crea un viaje
Ya sabes lo suficiente para escribir tu propia progresión de acordes. Empieza en I para que quien escucha sepa dónde está la casa. Sal con IV o ii, vuelve con V y elige tu final: un punto final con I, una coma con V o una sorpresa con vi.
No hay respuestas incorrectas, solo viajes distintos. Muchas canciones simplemente repiten cuatro acordes una y otra vez y dejan que la melodía cuente la historia.
Pruébalo: con el reproductor de progresiones o con cualquier teclado, toca I – vi – ii – V y luego I. ¿El último acorde suena a volver a casa?
Sonido de piano: Salamander Grand Piano, de Alexander Holm (CC BY 3.0).